24 de marzo de 2012

La Perrotón

Una Perrotón es una maratón de humanos y perros. La de hoy, básicamente consistió en un océano de bípedos en remeras verdes con el logo de Dog Chow, equipados con todo tipo de cámaras inmortalizadoras y un sinfín de cuadrúpedos vistiendo unas capas onda Sherlock Holmes, del mismo inevitable color verde marketing. 


Mi pobre Pucca no entendía nada, pero estaba excitadísima. A fin de cuentas, si lo pensamos desde el punto de vista canino, este evento para ellos debe haber sido más que nada una orgía olfatoria masiva. O, como hubiera dicho el perro de Evita: "Oleré y seré millones".


Para nosotros, los animales (supuestamente) más evolucionados, más que una caminata fue una carrera de obstáculos. Zigzagueando entre dueños parloteantes, correas entrelazadas, interacciones hocico/culo y soruyos de todos los tamaños, parecíamos Maradona eludiendo ingleses en el Mundial '86.


La verdad es que los homo sapiens somos todos iguales al lado de la variedad impresionante de razas perrunas. Ante mí desfilaron un Terranova negro que parecía el Hound of the Baskervilles, un pobre San Bernardo casi desmayado del calor, Dálmatas, Golden Retrievers, Labradores, Beagles, poodles amaneradísimos y miles de modelos más. Pucca se encontró con algunos primos Schnauzers mini, pero los pasó de largo con la belle indifferénce de una histérica de Freud.


Como diría mi ídolo, César Millán, hay que equilibrar a los perros pero entrenar a los amos. Para eso están los auspiciadores. Estos "Encantadores de Humanos" seducen a adultos con criterio formado y cierto poder adquisitivo con la promesa falaz del merchandising gratuito. Para recibir su recompensa deben formar sumisamente una fila interminable bajo un sol carcinógeno, al final de la cual  reciben unas galletitas, un poco de agua, unas palmaditas en el hombro y un good boy!!


En fin, con todo y eso, allí estaba yo. La ex anti-perro. La que nunca iba a tener un bicho infesto de esos en la casa. La que hoy lo pasó increíble junto a sus dos hijas: la canina y la humana.




Imagen #9 






22 de marzo de 2012

Reunión de Padres

Honestamente, la perspectiva de ir a la reunión de padres del colegio, me resulta menos  atractiva cada año. Es que, en última instancia, ya sé más o menos con qué me voy a encontrar. La dinámica grupal se podría reducir a una soporífera interacción entre los siguientes subtipos de progenitores:


  • Yo-vine-a-hablar-de-mi-hij@: Este ser con Complejo de Rey Sol tiene la habilidad de convertir a un grupo de pares en meros espectadores de un show unipersonal en el que abundan anécdotas y ejemplos de insulsas situaciones vividas por su retoño. Difícil reto para un grupo políticamente correcto.
  • Yo-vine-a-quejarme-de-todo: Infaltable ente indignado porque el colegio no se adapta ni a sus expectativas ni a su hij@. Demás está decir que jamás se cambiará de escuela.
  • Yo-vine-por-un-ratito-porque-me-toca-reunión-de-mi-otro-hij@: Pobre personaje culposo que ve replicada en esta situación, su disyuntiva diaria de repartir equitativamente su tiempo entre cada uno de sus cachorros.
  • Yo-me-ofrezco-para-lo-que-necesiten:  Rara avis en vías de extinción. Loable voluntario näive hiper comprometido (o a veces sobreinvolucrado), generalmente padre primerizo. 
  • Yo-este-año-no-pienso-ser-delegado-del-curso: Ex Yo-me-ofrezco-para-lo-que-necesiten. Frustrado productor de herederos previamente bienintencionado al que le cabe como anillo al dedo el dicho: No good deed goes unpunished.


Apariciones

"Pero mujer! Vas a desaparecer!" - me dicen admirados los que antes apenas me (ad)miraban.
Es que nadie (ni siquiera yo) se daba cuenta que los kilos extras me convertían en la candidata ideal para el Programa de Protección a Testigos. Y que recién ahora dejé la vida undercover y salí del closet XL.
Así que, de ahora en más, me pueden decir: 
"¡Pero mujer! Apareciste!"