Me quedo con:
Tus ojos azules y esas manos que siempre adoré.
Tu piel tersa y tu pelo sin canas.
Tu amor por los libros y tu letra de caligrafía.
Tus excesos y tus carencias.
Los restos de tus huracanes.
El calor de tus abrazos.
Tu mente brillante.
Tu fuerza para sobrevivir.
Y tu amor.
Elena N. Schnitzer
(1940 - 2013)
¡Descansa en paz, querida mamá!