11 de junio de 2012

Puzzles

Para armar un puzzle hay que tener la paciencia del Pequeño Saltamontes y también cierta metodología. En un principio todas las piezas te parecen más o menos iguales, pero poco a poco vas aguzando la mirada, captando las diferencias y prestando atención a las sutilezas. Hay que poseer la atención al detalle de un obsesivo-compulsivo y la perseverancia de Pierre Nodoyuna. Hay que clasificar, ordenar y agrupar, usando el método de ensayo y error. Las fichas tienen que tener un encaje perfecto porque cada una tiene su lugar específico e inalterable en ese mini-universo. 

Ver el rompecabezas completado, invariablemente produce una sensación de alivio y de triunfo. Siempre hay un suspiro final que corona la colocación de la última pieza. Y es que al parecer la mente humana no tolera mucho la incompletud. Quien sabe uno de los atractivos de estos pasatiempos (incluyendo los crucigramas, sudokus, etc.) es la expectativa de encontrar una respuesta inequívoca al final del camino. En ellos cualquier maniobra se puede desandar, no hay malas decisiones ni ambigüedad ni emociones confusas. Te ofrecen la posibilidad de refugiarte por un ratito en un mundo de certezas, donde todo está predeterminado y donde el libre albedrío es innecesario. Es la racionalidad en una caja. 


En estricto rigor, un puzzle es más que un conjunto de piezas aisladas. Se podría decir que es un sistema relacional en el cual los vínculos siguen reglas inalterables. Es un pequeño mundo en el cual la unión perfecta sí existe. 


En cambio, en las relaciones humanas, las reglas del juego se modifican constantemente. A veces hay que esperar años para que te llegue la ficha "correcta", y muchas otras insistís en encajar piezas que parecen ser las adecuadas pero no lo son. Por si esto fuera poco, no podés usar de referencia la imagen de la caja, porque el modelo va cambiando con el tiempo. 


En fin, tal vez el secreto sea aceptar que en los vínculos humanos siempre van a haber espacios de descuadre y vacíos. Mientras tanto, como mi capacidad de tolerar las brechas es limitada, seguiré buscándole casa a las 237 piezas que me quedan para terminar la foto del Parlamento Inglés con Big Ben incluido. 







2 comentarios:

  1. Muy bueno .....como siempre !!!!! Aunque me Rompo la Cabeza no consigo ese estilo para trasmitir ideas...!! Qué LINDO GI..un placer.

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  2. Jajaja, gracias amiga. Tu ingenio es inigualable!

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