En el almacén que estaba en Superí y Av. de los Incas, justo a la vuelta de mi casa, vendían nosécuántas variedades de galletitas por kilo que el dueño del boliche sacaba de alguna de las docenas de latas cuadradas de aluminio color bronce que se amontonaban ordenadamente en los estantes de arriba. El tano Módena (así le decíamos hasta que nos enteramos que era de Módena) bajaba la lata correspondiente, la ubicaba sobre el mostrador, abría la tapa haciendo palanca con la punta de un cuchillo y metía las galles dentro de una bolsita transparente que pesaba en su balanza tambaleante y probablemente descalibrada. De ahí a la caja registradora (que incluso ya a fines de los 70 era una antigualla) y por fin salías corriendo a comerte los Habanitos, las Boca de Dama bañadas en chocolate, las Surtidas o las Melba. Era fundamental comer lo más que pudieras antes de llegar a casa y tener que compartirlas con tus dos hermanos, con quienes además compartías la misma voracidad genética hacia los carbohidratos.
Mi relación con los azúcares, harinas y sus derivados ha sido y es uno de los vínculos más estables de mi vida, aunque reconozco que a veces me pongo promiscua y le doy a las grasas también.
Podría culpar a mi genética ashkenazi, o a los paquetones de El Ciervo de Oro que nos traía mi viejo cuando volvía del trabajo. Sólo recordar esos knishes de papa, los varenikes con cebollita, o los pletzalej con quesito blanco y cebollín, me hace salivar cual perro de Pavlov.
No sabría decir en qué momento me convertí en una coleccionista de calorías pero sí tengo más o menos claro cuándo empecé a acumularlas como en el Kino.
En este blog quiero hablar de vacas gordas y de vacas flacas. Ese es uno de mis temas ... al menos por hoy.
Pd: Les dejo una perlita de esa época...
Cuantos recuerdos.!!!...las galletitas en lata ,el viejo almacén...el mío en asunción y Nazca, . Mis galletitas preferidas las polvorone jajja. Qué tiempos aquellos !!
ResponderEliminarGi, la verdad es que no te recuerdo para nada rellena, al contrario, eras tirando a flaca, al menos para los ´80, no como hoy que flaca es = anorexica. Yo personalmente, si bien tengo unos kilos de más, hace rato que deje de preocuparme por las calorias, y la verdad vivo muy feliz, cocinando y comiendo sano y lo que me gusta. Un beso grande y te sigo leyendo. Sandra
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ResponderEliminarGigi,
ResponderEliminarMe prendo en tu blog pero no creas que voy a ser complaciente con mis comentarios (no sería yo).
Estoy por organizar una marcha por el orgullo GORD y ni vos ni nadie me la va a tirar abajo.
Si hay algo que extraño realmente, son los pletzalej grandotes, duritos y con harina abajo que supongo dejaron de fabricarlos cuando se cayó el muro de Berlín poniendo fin a la proliferación de las bombas atómicas.
Los almacenes con las latas de galletitas, guauuuu, qué placer!!!!!! Hoy solo reemplazables con una buena sesión de masajes.
Fer
Grax Fer!! No esperaría menos de vos!! Me re prendo al Fat Parade!!!
ResponderEliminarCual es la antitesis de sólo por hoy ?....Juntos por siempre.?
ResponderEliminarGracias, Andrew! Esa es un poco la idea del blog: que lo que yo escriba pueda significar para cada uno algo diferente, que le resuene y le haga sentido. Personalmente, una de mis ideas del Sólo x Hoy es que, como decía Gustavo Cerati: "Siempre es hoy"
ResponderEliminarEs un compromiso constante conmigo misma, pero que me permite tanto seguir igual como cambiar.
probando entrar
ResponderEliminarBueno, empecé hoy a leerte. No sé si sólo por hoy, no quiero hacer promesas sobre el bidet. Decir boca de dama bañadas es como cuando escuchaba a mi vieja hablar del trole, ja. Amaba esas galletitas y me hicieron un gran favor al discontinuarlas. Ahora puedo decir que vivo de su recuerdo que espero sea menos calórico. Cuando era chica siempre me pregunté por qué mi mamá compraba 1/4 Kg de cualquiera de esos manjares enlatados (habanitos, boca de dama, alfajorcitos, melba, etc) que generaban algo así como un conflicto básico de medio oriente entre mis hermanos y yo; batallas que siempre perdía porque de entrada consideraban que por ser la menor, menos me correspondía. Beso
ResponderEliminarSí, Tamy. Viste cuántos recuerdos infantiles despierta la sola mención de unas galletitas? Seguí leyéndome y dándome tu feedback q me sirve un montón. Besos!
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