26 de enero de 2012

Vacaciones con Freddy Krueger

Que las madres mentimos descaradamente cuando decimos que haríamos cualquier cosa por nuestros hijos es un hecho fácilmente comprobable.

Por más que leo y releo el contrato materno-filial, no encuentro ninguna cláusula que me obligue a asegurarme de que mi hija no se aburra en las vacaciones. 
Estamos en Santiago en enero. Van pasando los días y, a medida que sus amigas van desapareciendo de la capital, mi dulce retoño pasa de ser una feliz vacacionista a una vil aprendiz de Freddy Krueger. 
Mi nena adorada me devuelve mis sugerencias con un smash digno de Rafa Nadal. Todo le parece aburrido. 

Lo más loco es que esta futura púber tiene acceso irrestricto a montones de alternativas, actividades, aparatos y juegos que podría utilizar de manera autosuficiente (o sea, sin romperme las quetejedi).
Sin embargo, cada vez que me dice que quiere estar conmigo, mi estrategia de negociación win-win deviene rápidamente en "Hija= game, set y match!". 
Y eso porque (¡oh ingenua de mí!) me ilusiono y me autoconvenzo de que todavía es chica y me necesita... Todo va bien hasta que eventualmente descubro que imitar a Mrs. Ingalls no sirve de nada, que mi contención y apoyo emocional le importan un pucho y que, básicamente, mi niña bonita/mi dulce princesa requiere de mis servicios como chofer y cajero automático...

23 de enero de 2012

Un-growing

En el 2011 adelgacé mucho.
Mis amig@s dicen que me saqué 20 años de encima, la peluquera jura que con el corte que me hizo, me saqué otros 15. Así que, según mis cálculos, a esta altura ya podría ser melliza de mi hija...
Moríte de envidia Benjamin Button!!!

Va un video que no tiene nada que ver con lo que escribí. Sólo lo bajo porque me gusta.

22 de enero de 2012

The Girl with the Dragon Tattoo

Yo creo que las marcas del cuerpo son un testimonio de nuestra historia de vida y que, en ese sentido, dan cuenta de todo tipo de experiencias. A veces son huellas de heridas, que a algunos les hace bien mantener a resguardo de la mirada ajena,  mientras que a otros les es necesario dejar al descubierto como testimonio de su supervivencia.

Sin embargo, con los tatuajes me pasa algo diferente.
Personalmente, la idea de dejarse marcar el cuerpo de manera voluntaria mediante el fuego eterno, me resulta tan incomprensible como el capítulo final de Lost (Fuck you J.J. Abrams por 6 años de mi vida que no volverán...)

Es cierto que no es lo mismo hacerte un sólo dibujito entintado pequeño - posicionado en alguna parte discreta del cuerpo - que ser "El Hombre Ilustrado" de Ray Bradbury. Sin embargo, tengo la impresión que, en algunos casos, el tattoo no es más que un graffiti epitelial que vulnera irrespetuosamente una fachada otrora inmaculada, bajo el pretexto de embellecerla. Se me ocurren como ejemplo los típicos corazoncitos, el yin/yang, la serpiente o la calavera...

También ubicaría en esta categoría caprichosa a esos tipos que, en un rapto de pasión y nula visión de futuro, se tatúan el nombre de su amor actual en el lugar más visible que encuentran. Lo más curioso es que quienes más suelen incurrir en semejantes prácticas, son los que tienen el archivo más abultado del prontuario relacional. Lamentablemente para ellos, los grabados epidérmicos terminan resultando mucho más perennes que la relación... A esos, yo les aconsejaría gritar el nombre de su amada a los cuatro vientos (y esperar a que éstos se lo lleven si la cosa no resulta) o elegir a la próxima pareja en base al nombre, cosa de maximizar el recurso:  Te amo María... Mariana... Mariano...

Con los tattoos me pasa un poco como con ciertas cirugías. Yo me hice Lasik dos veces. Ya no tengo astigmatismo ni miopía (aunque ahora la presbicia me arruinó la fiesta), pero cuando me pongo en Misia Catástrofe, me aparece la idea que en 20 años más la ciencia va a dictaminar que todos los giles que nos operamos ayer, vamos a quedar sin córneas... De igual manera, no puedo evitar tener el mismo presentimiento ominoso acerca de cómo va a quedar un tatuaje en un cuerpo 50 años más viejo, cuando la dermis termine adoptando las más diversas formas de origami.

En fin, lo que quiero decir es que tengo la impresión que Lisbeth Salander no va a ser tan cool cuando se convierta en "The old lady with the wrinkly dragon tattoo"...


19 de enero de 2012

Don't Read This!!

No hay nada como una prohibición para despertar un deseo.
  • Adán y Eva ni se hubieran enterado que existía una manzanita si Dios no les hubiera dicho que no la comieran.
  • Romeo y Julieta - fieles a su condición adolescente - sólo se dieron bola para cagar a sus padres.
  • Si te piden que pongas la mente en blanco, la cabeza se te llena cual pizarrón de niño castigado.
  • Basta que te digan: "no te des vuelta", para que te conviertas en Linda Blair en El Exorcista.
  • Tener que guardar un secreto te hace querer compartirlo hasta con el cajero del Jumbo.
De alguna manera, las prohibiciones son límites, imposibilidades. En general tengo la impresión que los humanos no somos muy buenos en esto de aceptar nuestras limitaciones. Al menos yo.
Cada vez que la vida me ha enfrentado a un NO de esos grandes, me demoré mucho en aceptarlo. Años. Me peleé a muerte contra ese límite, me emputecí, me sentí víctima, me creí la más desafortunada de la comarca, me enojé con el mundo y conmigo misma. ¿Por qué a mí?. Es verdad que antes no lo quería, pero antes no sabía que no podía tenerlo, en cambio ahora sí, yo quiero, quiero, quiero!! ¿Por qué no puedo?.
Sin embargo, recién cuando  las preguntas cambiaron, logré asumir sin rabias que la realidad era así.
¿Y por qué no a mí ? ¿Qué tengo yo de especial para creer que fui "la elegida" para bailar con el más feo? ¿Quién se murió y me nombró Reina del Dolor?.
Sólo cuando las preguntas cambiaron, me aparecieron nuevas respuestas, pero para llegar a eso, tuve que sacrificar los orgullos, prejuicios y "verdades" tras los que se parapetaban mis inseguridades. 
Paradójicamente, recién cuando pude aceptar la realidad, se me hizo posible cambiarla. O al menos pude pasar al siguiente desafío sin seguir arrastrando lastres.

En resumen, cambiar es muy difícil porque, para mí, requiere de tres ingredientes imprescindibles:
1) Que el deseo de cambio venga de tus tripas y no de tu cabeza (y menos que menos de las demandas de los otros).
2) Que sea producto de la aceptación profunda (sin rabia y sin resignación) de tus propios límites.
3) Que estés dispuest@ a hacer todo lo que esté a tu alcance para lograr el cambio, pero que sepas que a pesar de todos tus esfuerzos - como decía el gran sabio Tu Sam - PUEDE FALLAR...

Va una perlita de The Police, con Sting antes (o después) de las 9 hs de sexo tántrico...
King of Pain



18 de enero de 2012

Cría Cuervos...

Hija mirá! Tengo 6 seguidores en mi blog!!
Mamá... eso es penoso!

Confesiones de Verano

Confieso que fui fumadora (sólo Marlboro light ojo, no esas marcas rascas tipo Belmont) pero lo dejé de un día para el otro... Dos veces.
Admito sin ponerme colorada que tuve fanatismos intensos con los crucigramas, enigmas, sudokus, los rompecabezas de 1500 a 3000 piezas, el buscaminas, el Mah Jong, Seru Giran, Soda, The Police, Queen, The Cure, etc.
Actualmente estoy adicta al Ipad, a Cuevana, a Facebook y, ya que estamos, mientras escribo caigo en la cuenta que ya se me están manifestando síntomas incipientes de adicción al blogging ... (no me digas que no la viste venir).
Hice research intensivo para elegir una raza de perro y para hacer mi jardín (gracias Google y Wikipedia). Me leí todo lo que encontré sobre infertilidad, embarazo, parto, puerperio, el primer año de vida y más. Me considero experta amateur en alimentación y obesidad.
Soy irremediablemente adicta a mis amigas y a la terapia. Adoro hasta la obsesión leer en inglés,escuchar música, aprenderme las letras y cantar (aunque Simon Cowell diría que sólo me da para un cheap karaoke de crucero).
Anyway, podría hablar de mis otras adicciones, pero por hoy mejor me abstengo de seguir escribiendo, no sea cosa que después no pueda parar...




13 de enero de 2012

Miramar

Miramar es una ciudad balnearia de la Costa Atlántica argentina que queda a 45 km al sur de la más conocida Mar del Plata. A pesar de ser un destino muy concurrido en verano, pareciera haber quedado congelada en los '60s o '70s en cuanto a infraestructura principalmente. Es como esos matrimonios que después de un tiempo, ya no se acuerdan por qué siguen juntos y se dejan estar. Sin embargo, la lealtad ciega de mucha gente hacia Miramar equivale a la del hincha de River. No exagero.
Conozco más de una familia que va todos los veranos al mismo departamento, al mismo balneario e incluso a la misma carpa. Todos los años suelen bajar a la misma hora a la playa y se instalan en sus tiendas de campaña, donde los esperan  resignadas las 4 sillas de mimbre, la mesita y alguna que otra reposera de plástico. Al ratito, el calor que se acumuló en los pasillos como la sal en el Mar Muerto, los hace soñar con un chapuzón. Sin embargo, la tarea no es tan simple. Para llegar a la orilla, hay que estar dispuesto a convertirse en fakir. Los que no lo logran dignamente, sucumben a una desesperada carrera de saltitos, gritos y puteadas contra la arena quemante. Una vez superada la prueba, l@s más perseverantes hunden sus pies en el borde costero para resfrescarse con el viento y mojarse las patitas con la esperanza de evitar las llagas. Mientras tanto, las amigas reencontradas aprovechan para ponerse al día y mirar, admirar o criticar los culos de las otras. Curiosamente, sus maridos hacen exactamente lo mismo. En el agua, los chic@s capean las olas y cada tanto son devueltos a la orilla (junto a algún que otro corpiño de bikini) por un mar poco hospitalario.

A la hora del almuerzo, las fichas de burako y dominó, son suplantadas por las empanadas, knishes o milanesas de La Miramar, la mejor rotisería con delivery de la zona. Para la merienda aparecen, como por arte de magia, el mate con las medialunas y otras facturas, y más galletitas para los chicos, quienes hace rato agotaron las reservas de los barquilleros y heladeros.
Recién a las 8 o 9 pm se levanta campamento. Hay que ir a bañarse, cenar frugalmente y salir a caminar por la peatonal 9 de Julio, donde los chicos y adolescentes quedaron en encontrarse con los amig@s, ya sea para jugar en los jueguitos electrónicos o para ir a bailar. Los papás hacen tiempo recorriendo la feria artesanal de la plaza, bancándose las vueltitas en karting de los más chiquitos y tomándose un cafecito con amigos en el Havanna de la esquina. Los más osados, se instalan en Mickey para matarse con los ya legendarios panqueques.
Miramar es la Ciudad de los Niños, pero también es la ciudad de muchas vivencias de mi niñez y la de much@s de mi generación. No por nada hoy volvemos nostálgicos con nuestros hijos. Quizás justamente porque el tiempo se detuvo allí.

Mientras miro las nuevas olas 
(Seru Giran)

9 de enero de 2012

Entre Caníbales

Mis abuelos vinieron a Sudamérica con una mano adelante y la otra atrás. Nunca entendí mucho esa frase. Supuestamente alude a la pobreza, pero cuanto más lo pienso, más creo que se refiere al sentimiento de estar irreparablemente divididos en dos que tenemos la mayoría de los inmigrantes. Visto así, la mano adelante sería la que se tiende al futuro y la mano atrás sería la que se mantiene conectada al pasado. Al trabajar, ya sea como colchonero como mi zeide (abuelo) o cocinando como mi bobe (abuela), las dos manos operaban juntas, como si el presente conjugara tanto el pasado como el futuro.

Tengo la impresión que el apego a la comida - sobre todo a las recetas de sus países de origen - debía ser, para mis abuelos, una forma de mantener vivas sus costumbres y tradiciones. La fórmula mágica que les diera la ilusión de poder evocar a voluntad los olores y sabores que nutrieron sus vidas familiares pasadas, para así sentirse menos solos y menos desarraigados. Quizás en sus fantasías cada bocado se convertía en el conjuro secreto contra el vacío.

Mis abuelos creían que había que comerse toda la comida y que dejar restos en el plato era un lujo que nadie podía darse porque hoy la tenemos pero mañana no sabemos.
En ese contexto crecieron mis padres. Quien sabe aprendieron que dejarse alimentar de esa manera, era importante para proteger la autoestima de sus padres. Que al comer de su mano les demostraban que valoraban su cuidado y cariño, y que además se comprometían a hacer lo que fuera para reparar los agujeros de sus progenitores.
¿Será por eso que los papás y mamás nos enojamos tanto cuando un chico se pone mañoso con algo que le preparamos? Será que lo sentimos como un rechazo hacia nosotros, en vez de darnos cuenta que al pendejo de marras simplemente no le gusta el bróccoli?.

En fin, eso aprendieron mis viejos. Y cuando a su vez se convirtieron en padres, seguían transmitiéndonos los mismos mensajes: Cométe toda la comida... ¿No sabés que hay chicos que no tienen nada para comer?... Hasta que no termines el plato no te levantás de la mesa...
Lo que no entiendo es cómo a ninguno se le ocurrió que la solución para que no se desperdiciara la comida, era cocinar menos cantidades en vez de obligarnos a comer más...

Y nosotr@s?

Así como las madres de antes asociaban redondez con salud, las mamás de hoy no podemos escapar a la idea que los adipositos acumulados en la infancia pueden determinar el sobrepeso adulto. El bebé ideal de nuestra época es un bebé percentil 50.
Hoy también entendemos que comer no sólo nos provee de vitaminas, minerales, proteínas, carbohidratos y otras sustancias imprescindibles para la vida. Actualmente sabemos que el comer es una conducta fundamentalmente social,  influenciada desde un principio por los vínculos afectivos que se van forjando con las personas que nos alimentan.

En otras palabras, los humanos somos esencialmente caníbales y nos comemos a nuestras madres, padres, herman@s, abuel@s, historias, y quién sabe cuántas cosas más. Reconozco que suena muy dramático, pero visto así, el ciclo de la alimentación consistiría en comer y ser comido por otros. ¿Qué otra cosa sino podría significar la frasecita "mi nene no me come..."?

Les dejo un recuerdo. Gustavo, Gracias Totales ...


8 de enero de 2012

La Buena Madre

Últimamente me anda rondando la idea que las mujeres solemos ser evaluadas en nuestra eficiencia materna según el IMC (índice de masa corporal) de nuestros hijos.

Hasta hace unas pocas décadas un bebé rollizo y rubicundo arrancaba elogios de tus amigas, e incluso de tu suegra.... (bah, no sé si les daba a las suegras para cumplidos, digamos que no te descueraban cual Buffalo Bill...)
Hoy, por el contrario, el pediatra te mira feo si tu retoño clasifica por encima del percentil 50.

O sea, por exceso o por defecto, las madres nunca zafamos del escrutinio ajeno (ni del propio, hay que decirlo). Ser madre es difícil, especialmente porque siempre somos evaluadas, pero nunca sabemos bien bajo qué criterios ni quién los define.

Tiro una pregunta al ciberespacio: alguien se anima a decirme qué es ser una buena madre?

Va un videito cute, aunque sea un aviso publicitario:


3 de enero de 2012

10 Recetas para lograr el Fracaso

Para tener éxito en fracasar te puedo recomendar varias estrategias. (Nota: Este producto viene con garantía de insatisfacción ilimitada).
  1. Fíjate una meta muy general: x ej. ser feliz. Avísame cuando la cumplas.
  2. Asegúrate que tu objetivo sea inalcanzable: propónte ser blanco como Michael Jackson.
  3. Convéncete de que quieres lo que crees que quieres y no lo que en realidad quieres.
  4. Compárate todo el tiempo con los exitosos excepcionales: no sé, propónte ser el próximo Mozart, Matisse,  Einstein o John Lennon. Tú estás para grandes cosas. No permitas que te aplaste la falta de ambición. 
  5. Prueba hacer las cosas una sola vez y deja de intentarlo. Es obvio que todos los que ganan medalla de oro, no entrenaron nunca y sólo lo lograron por su talento innato. No pierdas tu tiempo en perseverar. Si no te sale a la primera... a otra cosa mariposa.
  6. Siéntete humillado cada vez que te equivocas. Los errores son para los mediocres. Un ser superior como tú, no puede permitirse menos que la perfección.
  7. Asume de una vez por todas que eres tan importante que todos los demás losers no hacen otra cosa que fijarse en todo lo que haces, ya sea para criticarte o para copiarte. 
  8. Echale la culpa al empedrado cada vez que algo no te resulte. No te olvides que los otros siempre te quieren cagar. Contra el mal de ojo no hay nada que hacer. La gente es muy envidiosa.
  9. Sigue creyendo que eres el peor de todos. Nadie puede ganarte en eso.
  10. Pon a prueba todo lo anterior.
¡Vamos! Atrévete a lograr una vida llena de frustraciones!




Inspirado en el libro de Paul Watzlawick: El Arte de Amargarse la Vida

2 de enero de 2012

Lo que Pasó, Pasó!

Lo tengo que confesar: me divierten mucho los reggaetoneros. Semejante despliegue de narcisismo no puede dejar de impresionarme. Nadie en su sano juicio, salvo Mussolini o Maradona (I rest my case), puede autodenominarse "el máximo líder" sin ponerse colorado.
Sin embargo, cada tanto reconozco algunas perlitas en sus letras. Debo decir que coincido plenamente con los "sabios consejos" del gran filósofo contemporáneo Daddy Yankee: Lo que pasó, pasó!.
Chau 2011. Bienvenido 2012.
Creo que lo que resulte de este nuevo año va a depender de mi esfuerzo, de mis ganas y de miles de circunstancias sobre las que seguramente no tengo ni voy a tener control.
Desde ya que para mí es re importante hacer un balance de lo bueno y lo malo del año pasado, porque me permite aprender de los aciertos y de los desaciertos. Sin embargo, si llegara a quedarme pegada en la revisión de lo vivido en el 2011, que dios y la patria me lo demanden.
Por mi parte, hoy prefiero pasar la página, o clickear refresh. Estaría bueno reeditarme en versión 2.0, pero si no se da, seguiré buscando actualizaciones o usando los recursos actuales de mi sistema. Además, mientras tenga capacidad de memoria almacenable, siempre voy a poder seguir aprendiendo, ingresando y procesando data antigua y nueva. Lo importante es que no se me caiga el sistema (aunque soy de la idea que, a partir de los 25, la ley de gravedad es implacable: TODO CAE!! así que, seas mujer o varón, bancáte ese defecto).
En fin, lo que quiero decir es que podría ser como la mujer de Lot o podría ser Indiana Jones, pero hoy por hoy me parece más realista tratar de ser la mejor versión posible de mí misma.
Feliz 2012!